• miércoles , 18 septiembre 2019
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Salvemos el LEA: Educación pública, gratuita, de calidad y donde la enseñanza del arte sea primordial

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Foto: Radio Villa Francia

Por Alejandro Aros y Catalina Soto

El Liceo Experimental Artístico tiene una larga historia desde su fundación el 6 de Octubre de 1947 como Escuela Vocacional de Educación Artística. Actualmente dependiente de manera directa del Ministerio de Educación y administrado delegadamente por la Corporación Educacional de Desarrollo Artístico, el LEA es único en su especie siendo reconocido por el Estado como Colegio de Especial Singularidad (Res. Ex. No 176/09.01.01). En éste, la educación artística es parte fundamental del currículo educativo siendo concretado con un título de nivel técnico-profesional a quienes egresan de sus aulas.

En su no tan corta historia ha tenido que sortear variadas dificultades, siendo la falta de un edificio definitivo algo reiterativo que con el terremoto del 2010 ha vuelto a ser parte central de nuestras cabilaciones. Ello en un contexto antecedido por un fugaz momento de promoción durante el gobierno de la Unidad Popular, la sobrevivencia a embates políticos, mermas humanas (estudiantes desaparecidos) y recortes monetarios durante la Dictadura Militar y el casi abandono durante los gobiernos pos Plebiscito, en democracia. A pesar de ello, el LEA, gracias al tesón de un grupo de profesores y su alumnado ha continuado en funcionamiento solo por decreto de su comunidad y los escasos recursos del Estado, que hoy por hoy ha quedado en evidencia que corresponden a lo mínimo para mantenerlo con un funcionamiento digno.

A pesar de todo lo anteriormente expuesto, en un reciente registro de ex alumnos hemos podido constatar que entre los egresados contamos con un 71,28% de profesionales universitarios y un 8,65% de técnicos de diversas áreas del conocimiento, destacando la Educación, las Ciencias Sociales y evidentemente el Arte. El LEA aporta con un importante 35,8% de sus egresados a disciplinas vinculadas con las artes visuales (diseño, arquitectura, fotografía, pintura, dibujo, orfebrería), auditivas (música, danza) y artes integradas (cine, diseño teatral, teoría).

Estos números nos indican varias cosas. Primero, un resultado exitoso del modelo de Educación por el Arte, pues un tercio de sus egresados se dedican de manera profesional al Arte, asimismo damos fe que un porcentaje no menor pero no cuantificado, por el momento, cultiva el arte en sus quehaceres profesionales y vida cotidiana en los más diversos campos de funcionamiento de nuestra sociedad. Haciéndose notar en ambas situaciones de manera tangible la educación integral que nos formó. En segundo lugar, demuestra que el LEA no sólo ha sido semillero de artistas, sino que también de profesionales con alta sensibilidad social y vocación de transmisión de conocimientos lo que queda reflejado en más de un 12% de ex alumnos profesionales de las Ciencias Sociales (Asistencia Social, Antropología, Sociología, Arqueología, Psicología), la Educación (General Básica, Artes plásticas, Música) y otro porcentaje más de sus profesionales dedicados a labores académicas universitarias.

Estos resultados sólo pueden ser entendidos a la luz del modelo educativo que se ha implementado en el LEA, pues como ya es de conocimiento generalizado en este Liceo la selección de sus estudiantes se relaciona con sus aptitudes y capacidades artísticas, más no por el dinero, estatus social, nivel cultural, orientación sexual, ideas políticas, etnia, nacionalidad o religión de los padres y/o de los propios alumnos. Sin duda una parte importante de este éxito se debe justamente a la diversidad de sujetos sociales que conviven en sus aulas, así como el cultivo de diferentes disciplinas artísticas que en contraste fomentan valores como la tolerancia, la pluralidad y la sana convivencia en la comunidad educativa, ampliando la visión y campo cultural de los alumnos. Esto posiciona al LEA como un ejemplo de inclusión en una sociedad que ha demostrado funcionar de manera excluyente y elitista, lo que converge en la coyuntura actual con la Reforma Educativa que el gobierno esta intentando poner en marcha.

Como ex alumnos tenemos la convicción que el éxito del modelo de educación artística trabajado en este Liceo de excepción se relaciona con un estímulo profesionalizante de las aptitudes y habilidades artísticas de los estudiantes a través del contacto directo con artistas en ejercicio complementado con las actividades del currículo educativo vigentes en Chile. En muchos casos, dicha profesionalización ha sido ampliada con estudios de nivel superior. Una alumna recién egresada el año 2014 nos cuenta que “sólo cuando entré al LEA pensé en estudiar en la Universidad y en marzo inicio mis clases en la U”.

Otra parte de éste modelo es el reconocimiento y promoción de la libertad del individuo, así como el incentivo de habilidades de búsqueda e investigación en el fomento de la creatividad y la autodisciplina como elementos base de la creación artística. Tanto la diversidad social, la profesionalización del arte, como la creación en libertad y autodisplina han permitido la conformación de una convivencia escolar sin precedentes mediante la integración del método creativo como forma de solución incluso para la problemática diaria.

Como consecuencia, y a poco andar de esta cruzada que nos ha reunido a ex alumnos de generaciones que van desde 1965 hasta el 2014, nos hemos dado cuenta que nuestra lucha por Salvar el LEA tiene distintos plazos y niveles. En lo contingente necesitamos que nuestros compañeros que actualmente están cursando su Educación Básica y Media en el Liceo tengan las condiciones adecuadas para desarrollarse comenzando este año escolar 2015 en un edificio con espacios ad-hoc a las necesidades de una escuela artística. Asimismo, que los profesionales que dan cuerpo a esta institución reciban salarios acordes con la importante labor que realizan.

En el largo plazo nuestra lucha es Salvar la Educación Artística, poniendo en la palestra su importancia así como la de la Educación Pública y su necesario ensamble con mayor calidad y vocación docente:

1) En momentos en que la calidad del profesorado se ve tan cuestionada, los educadores del LEA son un ejemplo de vocación sin comparaciones, dada en la mayor parte de los casos por su formación especializada en las diferentes disciplinas artísticas y en la convicción de cada uno de ellos de que el modelo de educación artística es relevante para sus estudiantes y para el país. En el LEA nos hicieron y aún hacen clases muchos de los artístas más destacados en sus disciplinas.

2) Coincidimos en señalar que el desarrollo de un espíritu pleno y comprometido socialmente que dé al individuo las herramientas para la resolución de problemas emocionales y sociales sólo puede ser logrado a través de habilidades como la creación y apreciación del Arte, y no únicamente al nivel de habilitación en competencias técnico-artísticas de nivel básico como suele implementarse en los establecimientos científico-humanistas. Para ello son necesarias más horas de educación artística así como también una ampliación y sofisticación de los contenidos sobre el tema. Desde nuestra experiencia podemos afirmar que la Educación Artística no debe ser un elemento complementario del currículo educativo. Por tanto, y compartiendo una realidad vigente para las Ciencias Históricas, debiera ser posicionada al mismo nivel de las Ciencias, la Matemática y el Lenguaje. Lo anterior se condice con los estudios, investigaciones e informes que ha realizado la UNESCO, que señalan a la educación artística inclusive como un derecho, y como el método real de formación de personas integrales.

3) Insistimos en reiterar que la Educación Pública es uno de los pilares fundamentales de una educación inclusiva, pues no existe otra manera de que en un solo espacio confluyan personas de diferentes niveles socio-culturales, con una formación plural, diversa y democrática. Más aún, sin Educación Pública no es posible que estudiantes de bajos recursos logren un acercamiento a las Artes tal y como ha sido históricamente concretado en el LEA. Recordemos y convengamos que no todo el mundo tiene acceso a instrumentos musicales como un piano o a clases de Arte pagadas.

En consecuencia, el movimiento ciudadano de la comunidad Salvemos el LEA, que se ha desarrollado, considera que el mejoramiento de la calidad docente es central, junto con el posicionamiento de la educación artística como un elemento insoslayable en la formación de todos los chilenos y chilenas. Éste movimiento ciudadano, ha generado instancias de conversación sobre temas tan importantes como estos, conversaciones que nos han llevado a buscar soluciones en la Secretaria Regional Ministerial de Educación, el Ministerio de educación y el Ministerio de Bienes Nacionales, los que se han mostrado atentos y dispuestos a tomar estas tareas para avanzar en estos grandes propositos.

Finalmente, nos es importante recalcar que la Educación Artística en Liceos de especial excepción es fundamental, pues es necesario que así como el LEA otras instituciones educativas puedan aportar semilleros de artistas y seres humanos creativos plenamente comprometidos con nuestra sociedad. Para ello es necesario más que compromisos y fondos concursables, sino que también políticas públicas claras y una inyección de recursos estable y permanente a la Educación Pública, Gratuita y de Calidad en Artes.

 

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